La Feria del Vino de Ponferrada celebra su tercera edición del 9 al 11 de octubre con 23 bodegas, tres jornadas de actividad y un programa que suma catas, gastronomía, música, pisada de uva y un nuevo espacio para acercar la cultura del vino a las familias
Mientras los vinos de la nueva cosecha comienzan a dibujar su carácter en las bodegas, el viñedo entra lentamente en el otoño y muda su color verde para vestirse de esos tonos ocres y rojizos que anuncian el final de otro ciclo. Y, en ese tiempo de calma aparente después de la intensidad de la vendimia, Ponferrada se prepara para volver a celebrar el vino. Ponfevin, la Feria del Vino de Ponferrada, alcanza este año su tercera edición. La cita se celebrará del viernes 9 al domingo 11 de octubre en el bulevar Juan Carlos I, en La Rosaleda, el mismo escenario de la pasada edición, pero con una jornada más y 23 bodegas participantes.
El pasado año congregó a unas 18.000 personas y se despacharon alrededor de 40.000 tickets, unas cifras que ayudan a entender por qué Ponfevin empieza a buscar un lugar propio en el calendario enológico berciano. La edición de 2026 fue presentada ayer martes en Ponferrada. El concejal de Turismo, Iván Alonso, destacó el creciente interés que despierta la feria, mientras que el concejal de Comercio, David Pacios, defendió mantener su ubicación en La Rosaleda. Una apuesta del Ayuntamiento de Ponferrada que persigue algo más que el respaldo al sector del vino en el Bierzo, utilizar el vino como elemento de promoción de Ponferrada y del conjunto de la comarca.
Tres días para encontrarse con el vino del Bierzo
La principal novedad de este año es sencilla, pero significativa: Ponfevin pasa a celebrarse durante tres días. La ampliación responde tanto a la demanda del público como al interés de las bodegas por disponer de más tiempo para vender y contar sus vinos de tú a tú. Porque esa sigue siendo, probablemente, la parte más interesante de una feria de estas características. Frente a frente, con una copa de vino de por medio, desaparecen muchas distancias. El consumidor puede preguntar qué hay detrás de un godello, de dónde procede una mencía o por qué dos vinos nacidos a pocos kilómetros pueden contar historias completamente diferentes.
Y en una denominación como Bierzo esa conversación tiene especialmente sentido. El vino es también una manera de leer el territorio, de entender pueblos, laderas, viñas viejas, orientaciones y suelos que terminan expresándose de manera distinta dentro de una copa. Así, Ponfevin comenzará el viernes a las 18.30 horas con la inauguración oficial, acompañada por la música tradicional de Alegría Berciana. La apertura de taquilla será a las 19.00 horas y la jornada continuará hasta la una de la madrugada. Sábado y domingo habrá sesiones de mañana (de 12.30 a 15.00 horas) y tarde-noche (de 19.30 a 01.00 horas).
Daniel Giganto y una puerta de entrada a la cata
Uno de los nombres propios de esta edición será el de Daniel Giganto, Mejor Sumiller de España 2026, encargado de impartir el sábado, a las 12.30 horas, una masterclass de iniciación a la cata. La propuesta resulta interesante precisamente por su carácter iniciático, de aprender de una manera sencilla a observar, oler, probar y tratar de comprender por qué un vino sabe como sabe. La sesión tendrá un aforo máximo de cien personas y un precio es de 15 euros anticipada y 18 euros en taquilla, con copa de cata incluida. El programa anuncia la cata de cuatro vinos: un godello (Viernes. Godelia), un rosado (Armas de Guerra. Vinos Guerra), un tinto (La Portina) y un crianza (Oncedo. Ribas del Cúa).
La cata es también una oportunidad para recorrer diferentes perfiles de vino y demostrar que el Bierzo contemporáneo no cabe ya en una única definición. La mencía continúa siendo una de sus grandes señas de identidad y el godello ha ganado un protagonismo indiscutible, pero alrededor de ambos existe una diversidad creciente de elaboraciones, interpretaciones y maneras de entender el territorio. Así, otra de las propuestas del programa será la la cata-maridaje Queso y Vino, dirigida por Vida Láctea y Bodegas Pittacum, el domingo a partir de las 13.00 horas. Se probarán tres vinos y cinco quesos, con un aforo limitado a treinta personas y un precio de 20 euros.
De la pisada de uva al ‘Pequecepas’
El domingo también se recuperará una de las actividades más vinculadas al imaginario de la vendimia. Es el II Concurso de pisada de uva ‘Fin de la vendimia 2026’, que comenzará a las 12.30 horas y permitirá la participación por parejas. Puede parecer un gesto festivo —y naturalmente lo es—, pero conserva también algo de memoria y tradición. Antes de depósitos de acero inoxidable, controles de temperatura y tecnología enológica, el vino estuvo ligado durante siglos a gestos mucho más elementales. Pisar uvas era uno de ellos.
Y quizá la novedad más singular de Ponfevin 2026 sea ‘Pequecepas’, un espacio infantil que funcionará durante las tres jornadas entre las 19.00 y las 23.00 horas. La iniciativa nace después de comprobar el interés que la pisada de uva despertó el pasado año también entre los niños y busca incorporar a las familias a la feria.
La idea tiene más fondo del que podría parecer. Acercar a los niños a la cultura vitivinícola no significa, evidentemente, acercarlos al consumo de alcohol. Significa explicarles el paisaje en el que viven, enseñarles qué es una cepa, qué ocurre durante una vendimia o por qué buena parte de los pueblos bercianos llevan siglos relacionados con el viñedo. Esa transmisión cultural es importante, poniendo el acento en que el vino es sobretodo agricultura, paisaje, historia y patrimonio.
Ponfevin Gastronómico y Musical
Por otro lado, el vino siempre se toma mejor acompañado que solo. El apartado gastronómico de Ponfevin reunirá las propuestas de Jamonízate, con jamón, cecina, chorizo y salchichón; Vida Láctea, con elaboraciones de queso; y Croquetas Tila, con croquetas, nuggets y torreznos; además de crepes, gofres y perritos calientes.
La música también estará presente en las tres jornadas. El viernes habrá sesión de DJ Motto y cuatro pases del saxofonista LuGotti, con una propuesta de electrónica, funk y jazz. El sábado actuarán Wilson & Willsonetis con un tributo a Fito, mientras que el domingo cerrarán el apartado musical Carmen Sánxez y su banda, con versiones indie y de los años ochenta.
Para las degustaciones de vino, la copa personalizada tendrá un precio de 3 euros, el portacopa costará un euro y los tickets, con los que se abonarán tanto vinos como gastronomía, tendrán un precio de un euro por unidad. Los tickets no utilizados podrán reembolsarse en taquilla.
La atracción del enoturismo
Y hay otro dato que permite mirar Ponfevin desde otra perspectiva más amplia. Los cinco paquetes turísticos preparados específicamente con Bierzo Enoturismo para esta edición —con alojamiento, gastronomía, feria, visita a una bodega y recorrido por el casco antiguo, entre otras experiencias— han agotado sus plazas. La intención municipal es ampliar esta oferta en futuras ediciones con ese objetivo promocional de la ciudad y del Bierzo.
Quizá sea ahí donde Ponfevin encuentre una de sus vías de crecimiento más interesantes. Una feria del vino tiene sentido cuando sirve para probar vinos, por supuesto, pero adquiere otra dimensión cuando consigue despertar el deseo de conocer el lugar donde nacen y atraer visitantes de otros lugares. Así, durante tres días, Ponferrada será el escaparate. El reto será conseguir que quienes hayan descubierto un vino quieran seguir su rastro, ya sea hasta la tienda, hasta el restaurante o hasta la viña. Y tal vez sea esa la mejor medida del éxito de Ponfevin. No cuántas copas se llenen durante el fin de semana, sino cuántas ganas de Bierzo permanezcan cuando la última se haya vaciado.
